lunes, 1 de noviembre de 2010

Bajo tierra

Era una noche fría de otoño, parecía ser una noche mas, pero la sensación de silencio y una niebla casi transparente daba a entender  que no era una noche como las demás.
Las calles estaban vacías, no pasaba ningún coche por la calzada, los comercios normalmente abiertos a estas horas estaban cerrados. Yo como siempre salí por el barrio a pasear a mi perro de nombre Krug, es raro pero a pesar de la inseguridad que me daba la noche, la simple compañía de mi mascota me hacia sentir mas seguro, llegamos al parque preferido de Krug donde le gustaba correr y saltar por loas diferentes desniveles del lugar. Aunque yo tuviese la sensación de que algo no iba bien, me tranquilizaba que Krug actuara como siempre, bueno como casi siempre, de repente se puso a escarbar con mucha impaciencia en un pequeño lugar del parque. Fui a ver que pasaba, cuando me acerque vi como Krug desenterraba una mano humana, parecía ser de una mujer joven y bella, decidí ayudarle para sacar el cuerpo entero de la joven, no soy forense ni medico, pero por las señales que rodeaban su cuerpo parecía que estuvo forcejeando con alguien, como vi desgarrada su ropa también me imagine que seguramente seria un hombre.
Mientras me compadecía y sentía lastima por ver el cadáver de una mujer tan joven que tenia la vida por delante, mi perro quería seguir escarbando pero no podía, había una puerta, me guié por el instinto de Krug y con una rama de un árbol abrí la pequeña puerta donde seguidamente había un túnel muy estrecho que lo tuve que atravesar arrastrándome, Krug no parecía tener miedo, al contrario, parecía cada vez mas feliz mientras nos íbamos acercando mas al otro lado del túnel. Por fin lleguemos al final donde mis ojos se quedaron asombrado por lo que vi, era un sitio enorme, no me imaginaba que debajo tierra podría haber una cosa así, calles de rocas y edificios dentro de ellas era como una ciudad bajo tierra, los habitantes que la poblaban no era como las personas normales, mas delgadas, sin pelo, mas blanquecinos y mas altos de lo normal. Tan asombrado estaba que perdí el rastro de Krug, pero tampoco me importo mucho, sabía cuidarse el solito, así que decidí entablar comunicación con algún habitante del lugar. Lo primero que quise saber es que tipo de horario tienen allí, así que me decidí a preguntar la hora y el día:
-Perdone, ¿me podría decir a que fecha y hora estamos?
De repente me vi rodeado por mas de aquellos seres misteriosos, me miraban como si nunca hubiesen visto a alguien de mi especie, mirando a la multitud me di cuenta de que nadie llevaba reloj, siempre me gustó la idea de vivir en una sociedad donde no se le diera importancia al tiempo.
En ese momento un ser me señalo que le acompañara, supuse que el si entendería mis palabras y me fui con el.
-Hola, ¿qué es este lugar?
-Hola bienvenido, no te puedo explicar que es este lugar, no lo entenderías, lo que si te puedo decir es que corres peligro caminando solo. Si me acompañas te llevare donde suelo pasar mi tiempo, un lugar seguro.
Como no podía confiar en nadie me fui con el. No parecía una sociedad tecnológicamente avanzada, no se veían coches ni gente hablando por teléfono móvil.
Mientras íbamos a destino se detuvo a saludar a varios seres, tenían un idioma que no me sonara que existiera en ninguna parte del mundo. El sitio prometido  resulto ser su casa, donde vivía con dos niños de su especie.
-¿Qué son tus hijos?
-Si, vivimos los 3 aquí.
-¿Y tu mujer?
-Lo siento no entiendo esa palabra, si te refieres a un compañero para procrear, aquí no hace falta, no hay sexos, cuando llegamos a la edad adulta y estamos seguros de dar un buen porvenir a nuestros descendentes, para tener hijos la administración nos da una medicina para poder tenerlos, tenemos que presentar documentos que expliquen que a los niños no les faltara de nada.
-¿Y porque estoy en peligro si deambulo solo?
-Hay a algunos habitantes que la administración les deniega el medicamento para tener hijos, la consiguen por traficantes, no siempre es medicina buena y tienen hijos muy diferentes a nuestra especie. Si se encuentran con alguien así tienen la orden de destruirlo, tu eres diferente podrías haber sido de medicina mala.
De repente llamaron a la puerta, era como una especie de policía, me detuvieron y me llevaron a comisaria. No entendía ni una palabra, pero me imaginaba lo que me esperaba, cuando sin esperarlo vi a Krug, estaba muy contento con los policías, parece como si se conocieran y empezaron a hablar, al rato me acompañaron hasta la salida con Krug, por fin salía de ese mundo tan maravilloso y terrorífico al mismo tiempo, empezaba a salir el sol, mire a mi perro y le dije gracias por todo.

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